Hoy, la huella de la italiana Eleonora Duse (Vigevano, 1958-Pittsburgh, 1924) se ha desvanecido. Pocos recuerdan a una de las grandes actrices de inicios del siglo XX; en cambio, su rival, la otra intérprete que acaparó titulares y elogios, la francesa Sarah Bernhardt, sí ha logrado mantenerse en la memoria colectiva. Y eso que Duse contaba con suficientes elementos llamativos en su biografía, como su compleja relación con su hija, sus vertiginosos años de pareja con el escritor Gabriele D’Annunzio o que rechazara la oferta de Benito Mussolini de convertirse en su mecenas. Todo eso llamó la atención de su compatriota Pietro Marcello (Campania, 49 años), el director de Bella y perdida, la sobrecogedora Martin Eden o Scarlet. “En el fondo, siempre estoy dando vueltas alrededor de un mismo tema. En el cine, no contar historias de ganadores. No me interesan. Me atraen los perdedores porque los ganadores fijan la Historia. Quiero plasmar el punto de vista de los que sufren las consecuencias de la Historia”, explicaba la semana pasada por videollamada. Y a eso se ha aplicado con Eleonora Duse, la divina, ya en salas en España.
El italiano, director de ‘Martin Eden’ o ‘Scarlet’, ahonda en la vida de la mítica actriz Eleonora Duse al final de la Primera Guerra Mundial para reflexionar sobre tiempos convulsos y rechazo al fascismo
Hoy, la huella de la italiana Eleonora Duse (Vigevano, 1958-Pittsburgh, 1924) se ha desvanecido. Pocos recuerdan a una de las grandes actrices de inicios del siglo XX; en cambio, su rival, la otra intérprete que acaparó titulares y elogios, la francesa Sarah Bernhardt, sí ha logrado mantenerse en la memoria colectiva. Y eso que Duse contaba con suficientes elementos llamativos en su biografía, como su compleja relación con su hija, sus vertiginosos años de pareja con el escritor Gabriele D’Annunzio o que rechazara la oferta de Benito Mussolini de convertirse en su mecenas. Todo eso llamó la atención de su compatriota Pietro Marcello (Campania, 49 años), el director de Bella y perdida, la sobrecogedora Martin Eden o Scarlet. “En el fondo, siempre estoy dando vueltas alrededor de un mismo tema. En el cine, no contar historias de ganadores. No me interesan. Me atraen los perdedores porque los ganadores fijan la Historia. Quiero plasmar el punto de vista de los que sufren las consecuencias de la Historia”, explicaba la semana pasada por videollamada. Y a eso se ha aplicado con Eleonora Duse, la divina, ya en salas en España.
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