Cristina Almeida (Badajoz, 81 años) no para. Después de una vida dedicada a la abogacía y a la política sigue participando activamente en encuentros, charlas, dando entrevistas, viajando. Y eso que el cuerpo no acompaña: la espalda le da guerra —tuvo una estenosis— y le dificulta caminar. En casa se apaña, en la calle utiliza un andador hasta para manifestarse. “No es militancia, es coherencia. Si es lo que puedo aportar…”, dice con su habitual retranca y su voz cascada de siempre.
La expolítica y abogada, cerca de cumplir 82 años, defiende la resistencia de Pedro Sánchez y mantiene una intensa actividad a pesar de sus problemas de espalda: “Más que militancia, es coherencia”
Cristina Almeida (Badajoz, 81 años) no para. Después de una vida dedicada a la abogacía y a la política sigue participando activamente en encuentros, charlas, dando entrevistas, viajando. Y eso que el cuerpo no acompaña: la espalda le da guerra —tuvo una estenosis— y le dificulta caminar. En casa se apaña, en la calle utiliza un andador hasta para manifestarse. “No es militancia, es coherencia. Si es lo que puedo aportar…”, dice con su habitual retranca y su voz cascada de siempre.
EL PAÍS
