Alejandro Sanz ha arrancado este sábado su gira nacional en Sevilla por todo lo alto. Dándolo todo durante más de dos horas de concierto y con el público del estadio de La Cartuja en pie aclamádolo: «¡Muchísimas gracias por venir esta noche! Viva la música y viva la vida. Quiéranse mucho. Aprendan a decir no, y a decir sí, que también es importante. ¡Nos vemos la próxima, Sevilla!», han sido las palabras de despedida del músico español que cuenta con más premios Grammy en la historia.
En las más de dos horas de concierto, el cantante hizo de maestro de ceremonias de una pedida de mano proyectada en las pantallas gigantes y le dedicó una canción a la colaboradora de EL MUNDO Ana García Romero, fallecida hace una semana
Alejandro Sanz ha arrancado este sábado su gira nacional en Sevilla por todo lo alto. Dándolo todo durante más de dos horas de concierto y con el público del estadio de La Cartuja en pie aclamádolo: «¡Muchísimas gracias por venir esta noche! Viva la música y viva la vida. Quiéranse mucho. Aprendan a decir no, y a decir sí, que también es importante. ¡Nos vemos la próxima, Sevilla!», han sido las palabras de despedida del músico español que cuenta con más premios Grammy en la historia.
A pesar de que ha vendido más de 25 millones de discos a lo largo de su carrera, que se codea con todos los grandes y de que hasta cuenta con su propia estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, sobre el escenario ha demostrado que tiene los pies en el suelo y el corazón muy cerca de sus seguidoras. En la cita hispalense, las mujeres han ganado por goleada a los hombres. A pesar de los premios y de que lleva más de tres décadas de carrera, todavía se pone nervioso antes de los conciertos. Y se emociona.
«He estado todo el día disimulando, como si no estuviera nervioso, pero, en el fondo, esta noche estoy cumpliendo el sueño del niño que llevo dentro: cantarles y disfrutar de esta noche increíble, aquí», ha confesado. También ha contado que al concierto han asistido varios de sus familiares y «estáis vosotros también que sois parte de mi familia». Aplausos atronadores.
Los guiños a su público han sido constantes. En la recta final del recital, ha visto que se iba a producir una pedida de mano y ha cedido todo el protagonismo a la pareja. «Una cámara ahí, por favor». El cantante les ha dado unos micrófonos mientras él se arrodillaba: «Te quiero con locura y quiero pasar toda mi vida contigo. ¿Te quieres casar conmigo?«. La mujer ha respondido rapidamente que sí y le ha dicho al cantante que tienen una hija que se llama «Alejandra por ti». Las pantallas gigantes han retransmitido el momento a los miles de asistentes al concierto.
El artista ha repasado su nuevo disco y también sus grandes éxitos, como Corazón partío, con la que ha cerrado el show, ¿Lo ves?, Mi soledad y yo, Amiga mía, El alma al aire, Cuando nadie me ve o Bésame. También Por bandera, una canción que compuso en 1994 y «todavía hoy vale la letra». Dice así: «Tanto convenio internacional / le dejó sin juventud / Y le dio un fusil y poco más / Un billete de ida hacia un lugar / Que no sabía ni pronunciar / Con la excusa echa oficial de / Disparar en nombre de la paz». Durante ese tema, el cantante ha enarbolado la bandera de Andalucía y uno de los músicos ha mostrado la de España. En la pantalla gigante se podía leer «paz» en múltiples idiomas.
Otras canciones que han sonado han sido Capitán tapón, con proyecciones de animaciones sobre el mar y un barco de papel, La música no se toca, A la primera persona, El vino de tu boca, Quisiera ser o Mi marciana. En total 23 temazos, buena parte de ellos cantados con ganas por el público. Los músicos que han acompañado al artista, procedentes de distintos países, han brillado sobre el escenario con un potente sonido.
Otro de los momentos más emotivos ha sido cuando Alejandro Sanz ha dedicado la canción Hoy no me siendo bien a la periodista Ana García Romero, colaboradora de EL MUNDO, que falleció hace una semana. «Iba a venir al concierto pero se fue hace unos días. Ana, Anita, te quiero cariño. Dios me la bendiga siempre. Qué mujer, qué personalidad, y qué bonito corazón. Esta canción es para ti».
Treinta y cuatro años han transcurrido desde su celebradísimo primer disco Viviendo deprisa, publicado en 1991, y el último trabajo del artista ¿Y ahora qué +?, de 2025. En las más de tres décadas que han pasado entre ambos álbumes, Alejandro Sanz se ha convertido en uno de los artistas más reconocidos e influyentes del mundo. Cuenta con 22 Latin Grammy y 4 Grammy.
Tras el estreno en La Cartuja, la gira continuará por ciudades como Gijón (12 de junio), Bilbao (14 de junio), Mallorca (17 de junio), Madrid (20 de junio), Barcelona (27 de junio), Gran Canaria (4 de julio), Murcia (8 de julio), Valencia (11 de julio), A Coruña (18 de julio) y Fuengirola (24 de julio).
Antes de desembarcar en España, Alejandro Sanz ya recorrió buena parte de Latinoamérica, con una gira triunfal en Mexico, donde consiguió el sold out en sus primeras fechas y agotó las últimas entradas para el resto del tour. También estuvo en Bogotá (Colombia); Quito y Guayaquil (Ecuador); Lima (Perú); Santiago (Chile); Rosario, Córdoba y Buenos Aires (Argentina), además de varias ciudades de Estados Unidos, como Miami, Los Ángeles, Las Vegas, Chicago, Dallas o Washington D. C. En total, 24 conciertos entre el 13 de febrero de 2026 y el pasado 17 de mayo.
La lista de artistas con los que ha colaborado es larguísima e incluye a estrellas de relumbrón, como Alicia Keys, Shakira, Destiny’s Child, Camila Cabello, The Corrs, Laura Pausini, Camilo, Alejandro Fernández, Eros Ramazzotti, Juanes, Juan Luis Guerra, Andrés Calamaro, Marc Anthony, Carlos Vives, Pablo Alborán, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Nicky Jam o el legendario Tony Bennett, entre muchos otros. También trabajó con el mítico guitarrista Paco de Lucía, a quien ha recordado este sábado, al igual que a los «grandes del flamenco, que me han enseñado lo que es la música». No sólo se ha relacionado con artistas consagrados, sino que ha tratado de tú a tú a músicos emergentes. A Rosalía, por ejemplo, la conoce desde sus inicios.
Alejandro Sanz cuenta con una legión de seguidores por todo el mundo dispuestos a casi cualquier cosa por disfrutar del artista. En Sevilla, unas veinte mujeres han permanecido acampadas y haciendo cola en el estadio de La Cartuja desde el pasado 24 de mayo para ser las primeras en acceder al recinto y así estar lo más cerca posible del artista. Han sido trece días durmiendo al raso y haciendo turnos, con una carpa que las protegía del sol. Todo eso ha merecido la pena para ver a su ídolo, el más hábil robando corazones.
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