Spider-Noir puede verse en blanco y negro o en color. Amazon Prime Video ofrece ambas versiones. La plataforma deja claras desde ahí las intenciones de la serie, un producto autoconsciente integrado en un universo, el de Spiderman, que no tiene miedo de experimentar. Y es que, aunque parezca un personaje muy acotado, el hombre araña es el superhéroe más juguetón audiovisualmente. No tiene miedo a arriesgarse.
El hombre araña se encarna ahora en una estética de cine negro estilizado marcada por la personalidad de Nicolas Cage. Será atractivísimo para unos e irritante para otros.
Spider-Noir puede verse en blanco y negro o en color. Amazon Prime Video ofrece ambas versiones. La plataforma deja claras desde ahí las intenciones de la serie, un producto autoconsciente integrado en un universo, el de Spiderman, que no tiene miedo de experimentar. Y es que, aunque parezca un personaje muy acotado, el hombre araña es el superhéroe más juguetón audiovisualmente. No tiene miedo a arriesgarse.
Porque qué mayor riesgo se nos ocurre que poner a Nicolas Cage en el centro de una superproducción televisiva. A menos que, desde el principio, asumas que los espectadores entienden (y celebran) que esa elección no es sino otra pirueta conceptual. El famoso mega-acting, el excesivo «método» interpretativo de Cage, no es lo único «mega» de la serie creada por Oren Uziel. Ahí también hay una mega-productora (Amy Pascal, parodiada en The Studio por Catherine O’Hara) y los mega-creativos Phil Lord y Christopher Miller los genios detrás de las Lego-películas y, cómo no, de la reinvención del Spider-verso.
Spider-noir es una pieza, quizá la más extravagante hasta la fecha, de este último proyecto. Su vocación de cine negro estilizado casi de manera irónica, su protagonista y su tono le dan una personalidad muy específica. Ésta será atractivísima para unos e irritante para otros. Muchos de los primeros serán público cautivo, fans del Spider-verso de Lord y Miller; casi todos los del segundo grupo estarán fuera de ese culto. Y un sector, quizá no insignificante, vea la serie como un producto (perdón: una obra) unitaria e independiente. Esta última opción es viable pero puede que no sea la más recomendable. Fans del Spider-verso: esta es vuestra nueva serie favorita. Resto del planeta: denle una oportunidad pero, si a los 10 minutos la cosa se hace demasiado cuesta arriba, no se avergüencen de cambiar de canal. Perdón: de plataforma.
Yo no soy fan de ningún universo expandido de ficción. Más por falta de tiempo que de ganas. Ya me gustaría a mí estar puestísimo en Marvel, Harry Potter o las Kardashian, pero mi tiempo es limitado y mi lista de series y películas por ver, larga. Puede que sea por eso por lo que los productos (sí: productos) de Marvel que más me interesan sean Bruja Escarlata y Visión y Jessica Jones, ficciones que, pese a estar interconectadas con otras serie y películas de la marca, se esfuerzan por tener entidad y tono propios. Eso hace también Andor dentro del universo Star Wars. Y le ha valido hasta un Emmy al mejor guion. Un premio tan merecido como sorprendente.
Me pregunto si los próximos Emmys se fijaran en la interpretación de Nicolas Cage en Spider-Noir. Si sabrán juzgar algo tan obvio y a la vez tan fino. En la serie, Nicolas Cage es James Cagney que es Nicolas Cage que es Spiderman. En blanco y negro o en color. «If you know, you know«, que dirían ellos. O «sabías a lo que venías», que digo yo.
Antes de empezar a ver Spider-Noir, yo sabía que quizá no podría juzgarla como una serie unitaria e independiente. Porque, como serie unitaria e independiente, está algo incompleta. Las piezas de un universo expandido (cuánto más de un multiverso) operan como parte de una obra total mucho mayor. Casi inabarcable, si incluímos en ella cómics, libros, videojuegos… Igual que la tecnología va más rápido que las leyes, los universos expandidos van más rápido que nuestras herramientas para analizarlos. Los Marvel-ólogos del futuro sabrán hacerlo, supongo. O Nic Cage, que ahí sigue, y quién nos lo iba a decir.
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