Sara Baras (Cádiz, 55 años) empezó a bailar profesionalmente con 16 años y desde hace casi 30 tiene su propia compañía, con la que se ha convertido en uno de los rostros más populares del flamenco y ha puesto en pie los principales teatros del mundo. Este verano prepara la que será su producción número 20, Infinita, que inaugurará la Bienal de Flamenco de Sevilla el 11 de septiembre y después girará por España. La bailaora y coreógrafa se muestra especialmente ilusionada por volver a la gran cita sevillana, después de 14 años de ausencia.
La artista gaditana inaugura tras 14 años de ausencia la Bienal de Flamenco de Sevilla el próximo septiembre con ‘Infinita’, un homenaje a Andalucía
Sara Baras (Cádiz, 55 años) empezó a bailar profesionalmente con 16 años y desde hace casi 30 tiene su propia compañía, con la que se ha convertido en uno de los rostros más populares del flamenco y ha puesto en pie los principales teatros del mundo. Este verano prepara la que será su producción número 20, Infinita, que inaugurará la Bienal de Flamenco de Sevilla el 11 de septiembre y después girará por España. La bailaora y coreógrafa se muestra especialmente ilusionada por volver a la gran cita sevillana, después de 14 años de ausencia.
Pregunta. Viene de hacer Vuela, homenaje al maestro Paco de Lucía, y ahora presenta Infinita, que define como un homenaje tanto a Andalucía como a las mujeres.
Respuesta. Nace de una pregunta: cómo agradecerle a la tierra todo lo que te da. Ya le he bailado a las emociones, a los personajes históricos, a los paisajes, a los sentimientos, al flamenco en sí, a la tradición. Al bailarle a la tierra cobra sentido todo. No es un homenaje a la mujer, sino que las mujeres de mi Andalucía, las ocho mujeres, son las ocho provincias. Y a partir de la identidad de cada una, se crea Andalucía.
P. Hace 14 años que no estaba en la Bienal. ¿Por qué esa ausencia?
R. He sido parte de la Bienal muchos años y me ha dado mucho. Pero las giras de mi compañía son muy amplias. No nos movemos solo en el circuito flamenco, también en un festival de teatro, de jazz o inauguramos la temporada del Opera House de Sídney. Supongo que también se ha debido a no llegar a un acuerdo en ese tiempo con la dirección.
P. Nunca ha habido una directora de la Bienal.
R. A ver, yo ahora mismo inauguro la Bienal, ¿qué le voy a decir?
P. ¿Pero de lo anterior?
R. No le puedo contestar porque en 14 años no he estado. Yo soy la directora de mi compañía. He adorado a algunos directores de la Bienal que para mí han sido muy importantes y me han enseñado mucho.

P. Ha conocido por dentro y por fuera las costuras del flamenco. ¿Cómo se sobrevive a ser empresaria y bailaora? ¿Ha habido algún momento de decir: hasta aquí?
R. Ha habido momentos muy difíciles, pero se han superado. Lo más difícil es que el público responda, y en nuestro caso ha respondido de una manera tan bestia desde el principio, que lo único que puedo decir son palabras de agradecimiento. Después es verdad que hay momentos difíciles. Vas haciendo con el paso de los años un equipo, una familia profesional. Yo necesito que un profesional, además de ser bueno, también tenga una calidad humana.
El baile duele, eso está clarísimo».
Sara Baras
P. ¿Ha cambiado mucho la forma de prepararse de una bailaora? ¿Cómo influyen los cambios en el cuerpo con la edad?
R. Todo cambia. La madurez es maravillosa: tú sabes dónde tienes que respirar, pero cuando eres más joven vas a lo loco y a veces aciertas y a veces no. Bendito sea, porque esa valentía que tiene la juventud te lleva a cumplir sueños como en mi caso, ya que yo soñaba con tener una compañía y ahora llevo 30 años. Lo que sí ha cambiado mucho es la forma de estudiar de todas, independientemente de las edades. Una bailaora de flamenco antes no preparaba el cuerpo en todos los sentidos, solamente para el flamenco. Hoy día la gente está muy preparada: en la alimentación, en la forma en que te cuidas, todo eso es muy distinto. Te puede pasar lo que a mí: que paso los 50 y me siento más fuerte que antes. No quiere decir que no esté cansada con algunas cosas, pero intento ser inteligente y sacarle lo positivo. Bailar desde donde yo creo que puedo comunicar algo bonito. Puedo comunicar el sufrimiento, pero no me apetece.
P. O desde la rabia.
R. Desde la rabia puedo estar en un ensayo, pero después no me apetece compartirlo. Ahora estoy en ese momento. El dolor me lo dejo para cuando me levanto en mi casa y digo: “Joe, cómo tengo el pie…”. Porque el baile duele, eso está clarísimo.
P. ¿El cuerpo duele?
R. El cuerpo duele. Pero si no bailas, no haces deporte… es peor.
P. A lo largo de su carrera, ha interpretado poderosos personajes femeninos. ¿Cómo los ha abordado?
R. He hecho Medusa, Juana la Loca, Carmen, Mariana Pineda… Me hacía gracia cuando me preguntaban: “¿Cómo te metes en el papel?”. Y yo decía: “Muy fácil, ¿pero cómo salgo del papel?”. El público estaba aplaudiendo en pie y yo llorando todavía.
P. ¿Eso es lo más difícil?
R. No soy una actriz, soy una bailarina con detalles de dramaturgia, me costaba muchísimo salir. Pero entonces, en un momento de mi vida, me metí 700 funciones de Mariana Pineda.
P. ¿Cómo salió de ahí?
R. La manera con que Lluís Pascual lo dirigió era positiva, como si Mariana Pineda siguiera en el cielo bailando con Lorca una rumba. Por lo tanto, yo salía bien. Pero cuando hice Juana la Loca, acababa loca, encerrada, por la traición de toda la gente de alrededor. Jolín, ¿cómo salgo de ahí? ¿Ahora quieres que baile por bulerías? Ahora no puedo. Por eso digo que, según el momento que vivas, eliges con toda la libertad. De esa manera me doy cuenta de que soy positiva. No quiere decir que sea cobarde, ni que no sea realista.
P. El hecho de que el flamenco haya entrado en las escuelas como algo formal, en la universidad, ¿le ha quitado frescura?
R. Tú sí lees más y tienes más vocabulario, ¿quitas tu esencia cuando escribes? No.¿Por qué voy a hacer yo una frase con tres palabras pudiéndolo hacer con 15? ¿O con la palabra exacta? Pues esto es lo mismo. Es que dicen: “Le ha quitado pureza”. ¿Pureza a qué? O sea, si tú preparas tu cuerpo para dar 15 piruetas en vez de una, ¿eso es malo? No, eso es que cuando te vayas a expresar, tu cuerpo tiene toda la información para hacer lo que tú quieras decir. Cuando lo haces más académico, parece que pierde pureza, pero yo creo que gana en todo. Cuando tú fusionas con otro arte, ¿tu identidad está clara? ¿Sí? Pues fusiona todo lo que quieras. Ahora, que después haya artistas que quieran hacer algo revolucionario y no te guste, pues muy bien, pero lo hacen desde el conocimiento, lo hacen sabiendo bailar.
P. ¿Está pensando en alguien cuando dice eso?
R. No, estoy pensando en general, estoy pensando en haber tenido la suerte de elegir qué quiero dar yo. Yo admiro más a mis compañeros que a mucha gente que no sabe la grandeza que tienen ciertas cosas que se hacen. A veces no veo a otras compañeras porque estoy en otro lado, a lo mejor yo no hago ese estilo, pero no quiere decir que no me guste.
P. ¿Está ya todo descubierto en el flamenco?
R. Yo creo que la propia personalidad del artista ya descubre algo más. Pero la base… eso ya está.
P. Bailó delante del Papa. ¿Cómo fue? ¿Cómo se preparó?
R. La verdad es que ha sido superemocionante. Nos hemos sentido muy orgullosos de representar el flamenco en algo tan grande. Y él es, de verdad, un ser que te transmite un cariño, que te mira a los ojos con una humildad y una cercanía que te sorprende muchísimo. Y ahora, por donde voy, va todo el mundo diciéndome que estoy bendita [risas].
EL PAÍS
