Fue muy grato alimentar durante tanto tiempo el mito de que un tal Robin Hood y su pandilla, refugiados en el bosque de Sherwood, robaban a los ricos y distribuían su saqueo entre la oprimida y hambrienta plebe. Perseguido implacablemente, aunque sin éxito, por el maligno sheriff de Nottingham, supremo mercenario del impresentable rey. Y viviendo el príncipe de los bosques un eterno romance con la distinguida y entregada Lady Marian.
El bandido, lo que representa y sus sanguinarios recuerdos, sus reacciones y su presumible tormento interior me interesan de cero a nada
Fue muy grato alimentar durante tanto tiempo el mito de que un tal Robin Hood y su pandilla, refugiados en el bosque de Sherwood, robaban a los ricos y distribuían su saqueo entre la oprimida y hambrienta plebe. Perseguido implacablemente, aunque sin éxito, por el maligno sheriff de Nottingham, supremo mercenario del impresentable rey. Y viviendo el príncipe de los bosques un eterno romance con la distinguida y entregada Lady Marian.
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