El primer acercamiento de la cineasta Anna Cazenave Cambet al libro de Constance Debré Love Me Tender fue como lectora. “No tenía ninguna intención de adaptarlo en ese momento”, explica. “Estaba siendo un fenómeno en Francia ese año [2020] y yo tenía un bebé muy pequeño y me emocionó mucho su historia y me hizo mucho bien porque entonces pensaba que la fuerte identidad como madre iba a borrar mis otras identidades y el testimonio de Constance era el primero que leía y mostraba a una mujer dispuesta a abrazarlas todas como artista, como mujer y más allá de la maternidad. El problema fue que la sociedad la castigó por hacerlo”.
El primer acercamiento de la cineasta Anna Cazenave Cambet al libro de Constance Debré Love Me Tender fue como lectora. “No tenía ninguna intención de adaptarlo en ese momento”, explica. “Estaba siendo un fenómeno en Francia ese año [2020] y yo tenía un bebé muy pequeño y me emocionó mucho su historia y me hizo mucho bien porque entonces pensaba que la fuerte identidad como madre iba a borrar mis otras identidades y el testimonio de Constance era el primero que leía y mostraba a una mujer dispuesta a abrazarlas todas como artista, como mujer y más allá de la maternidad. El problema fue que la sociedad la castigó por hacerlo”. Seguir leyendo
‘Love Me Tender’ es la adaptación del libro de la autora francesa, que a los 40 decidió dejar de ser abogada penalista para convertirse en escritora, salió del armario y perdió la custodia de su hijo

El primer acercamiento de la cineasta Anna Cazenave Cambet al libro de Constance Debré Love Me Tender fue como lectora. “No tenía ninguna intención de adaptarlo en ese momento”, explica. “Estaba siendo un fenómeno en Francia ese año [2020] y yo tenía un bebé muy pequeño y me emocionó mucho su historia y me hizo mucho bien porque entonces pensaba que la fuerte identidad como madre iba a borrar mis otras identidades y el testimonio de Constance era el primero que leía y mostraba a una mujer dispuesta a abrazarlas todas como artista, como mujer y más allá de la maternidad. El problema fue que la sociedad la castigó por hacerlo”.

Debré, hija de la modelo Maylis Ybarnégaray y de una familia relevante de políticos franceses, tenía 40 años cuando decidió abandonar su carrera de abogada penalista para ser escritora y, además, salió del armario. Tenía un hijo con su exmarido y cuando ella le contó su nueva vida, él comenzó una batalla legal que acabó arrebatándole la custodia del niño, después de un calvario de exámenes psicológicos. Ese viaje es el que cuenta en su libro, Love Me Tender, sin dejarse detalle sobre las mujeres con las que se acostó, compartir piso por perseguir su sueño, abandonar el modo de vida burgués… La película dirigida por Cazenave, que se estrenó en Cannes, llega a los cines españoles el 22 de mayo.
“En el cine las actrices no envejecen, no mostramos mujeres mayores de 30 con deseo sexual, pasan a ser abuelas o madres sin sexualidad”, continúa Cazenave sentada en un hotel en París, lúcida y militante sobre la posición social de las mujeres. “Nunca había visto un personaje así en pantalla y quería mostrarlo, ella es libre de tener su propio espacio y de vivir y dar curso a sus deseos, pero paga un alto precio solo por ser mujer y decidir cambiar su vida y ser dueña de ella”.

Vicky Krieps (El hilo invisible) interpreta el papel de la protagonista para el que se rapó el pelo siguiendo el look tan distintivo de la ahora conocida escritora. Ella “transmitía esa dureza y fragilidad” que se lee entre líneas en el texto de Debré, cuenta la directora, que ha vivido la experiencia del rodaje como una demostración más de que la sociedad está lejos aún del respeto debido a las mujeres. “Tuve que luchar mucho para sacarla adelante, para mostrar a esta mujer tal como era. Me preguntaban cosas como: ¿gustará esta mujer? ¿Empatizarán con ella? ¿Por qué mostrarla teniendo tantas relaciones sexuales en mitad del drama legal por la custodia de su hijo? Como si los hombres no tuvieran sexo durante su divorcio…”, relata aún enfadada. “Trabajar en esta película me hizo darme cuenta de hasta qué punto hoy en día la mirada sobre las mujeres en Francia sigue siendo muy retrógrada”, continúa, “sin ir más lejos, presentando la película en Cannes, yo iba con mi pareja, que es el director de fotografía del filme, y me preguntaban dónde había dejado a mi hijo, como si solo pudiéramos ser madres todo el rato. Y si algo fundamental me ha enseñado esta película es que los hijos son individuos y nosotras también. Esa es la fortaleza de este personaje. Pero a la sociedad le beneficia hacernos creer eternamente que somos parte del otro, y que el otro es parte de nosotras”.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos
Archivado En
EL PAÍS
