Julio Méndez, un novillero de 19 años que se presentaba esta tarde en Madrid, nacido en la localidad abulense de Arenas de San Pedro y formado taurinamente en la escuela de Badajoz, ha salido por la Puerta Grande de Las Ventas tras cortar dos orejas a su primer novillo; pero no fue ese su mayor mérito, sino su desmedida ambición, su desparpajo, su entrega y su firme decisión de perseguir el triunfo. Le tocaron los dos mejores novillos del destacado encierro de Conde de Mayalde, pero el torero salió a por todas y se encontró con la mejor recompensa.
Julio Méndez, un novillero de 19 años que se presentaba esta tarde en Madrid, nacido en la localidad abulense de Arenas de San Pedro y formado taurinamente en la escuela de Badajoz, ha salido por la Puerta Grande de Las Ventas tras cortar dos orejas a su primer novillo; pero no fue ese su mayor mérito, sino su desmedida ambición, su desparpajo, su entrega y su firme decisión de perseguir el triunfo. Le tocaron los dos mejores novillos del destacado encierro de Conde de Mayalde, pero el torero salió a por todas y se encontró con la mejor recompensa. Seguir leyendo
Julio Méndez, un novillero de 19 años que se presentaba esta tarde en Madrid, nacido en la localidad abulense de Arenas de San Pedro y formado taurinamente en la escuela de Badajoz, ha salido por la Puerta Grande de Las Ventas tras cortar dos orejas a su primer novillo; pero no fue ese su mayor mérito, sino su desmedida ambición, su desparpajo, su entrega y su firme decisión de perseguir el triunfo. Le tocaron los dos mejores novillos del destacado encierro de Conde de Mayalde, pero el torero salió a por todas y se encontró con la mejor recompensa.
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