Puede que atravesemos la época más calurosa del año, pero el cielo amenaza tormenta. Como un barco a la deriva, los habitantes del siglo XXI avanzamos sin rumbo. En este estado de cosas, cuando la megagalería suiza Hauser & Wirth le propuso a Rashid Johnson organizar una muestra para su sede en Menorca, el artista, conocido por su obra multimedia en torno a cuestiones que abarcan desde la identidad afroamericana a la angustia existencial, pensó que qué mejor que cribar la inquietud que gobierna el presente con el filtro del arte. No para hacer sangre, sino para generar una cierta perspectiva: un punto de vista diferencial con el que poder hablar más de esperanza que de derrota, de precedentes antes que de casos aislados.
Puede que atravesemos la época más calurosa del año, pero el cielo amenaza tormenta. Como un barco a la deriva, los habitantes del siglo XXI avanzamos sin rumbo. En este estado de cosas, cuando la megagalería suiza Hauser & Wirth le propuso a Rashid Johnson organizar una muestra para su sede en Menorca, el artista, conocido por su obra multimedia en torno a cuestiones que abarcan desde la identidad afroamericana a la angustia existencial, pensó que qué mejor que cribar la inquietud que gobierna el presente con el filtro del arte. No para hacer sangre, sino para generar una cierta perspectiva: un punto de vista diferencial con el que poder hablar más de esperanza que de derrota, de precedentes antes que de casos aislados. Seguir leyendo
Puede que atravesemos la época más calurosa del año, pero el cielo amenaza tormenta. Como un barco a la deriva, los habitantes del siglo XXI avanzamos sin rumbo. En este estado de cosas, cuando la megagalería suiza Hauser & Wirth le propuso a Rashid Johnson organizar una muestra para su sede en Menorca, el artista, conocido por su obra multimedia en torno a cuestiones que abarcan desde la identidad afroamericana a la angustia existencial, pensó que qué mejor que cribar la inquietud que gobierna el presente con el filtro del arte. No para hacer sangre, sino para generar una cierta perspectiva: un punto de vista diferencial con el que poder hablar más de esperanza que de derrota, de precedentes antes que de casos aislados.
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