Siglos de arte de las migraciones: de ‘La huida a Egipto’ a la videoinstalación de Aline Motta

Una familia de tres integrantes, con apenas lo imprescindible para el viaje, abandona su hogar. Huye de la persecución del rey tirano Herodes, quien ha ordenado masacrar a todos los bebés de dos años de Belén. Son Jesús, María y José en La huida a Egipto, el fresco que el pintor italiano Giotto realizó entre 1305 y 1306. La escena, que según el relato bíblico ocurrió hace más de 2.000 años, se ha repetido a lo largo de la historia hasta la actualidad. El arte, al igual que las personas, siempre está en movimiento. A partir de una selección de nueve obras propuestas por distintos expertos, este recorrido muestra los fenómenos migratorios y los desplazamientos humanos como detonantes de reflexiones en la creación artística.

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 Una familia de tres integrantes, con apenas lo imprescindible para el viaje, abandona su hogar. Huye de la persecución del rey tirano Herodes, quien ha ordenado masacrar a todos los bebés de dos años de Belén. Son Jesús, María y José en La huida a Egipto, el fresco que el pintor italiano Giotto realizó entre 1305 y 1306. La escena, que según el relato bíblico ocurrió hace más de 2.000 años, se ha repetido a lo largo de la historia hasta la actualidad. El arte, al igual que las personas, siempre está en movimiento. A partir de una selección de nueve obras propuestas por distintos expertos, este recorrido muestra los fenómenos migratorios y los desplazamientos humanos como detonantes de reflexiones en la creación artística. Seguir leyendo  

Con papeles

Varios expertos seleccionan un conjunto de obras para entender los desplazamientos como punto de reflexión

‘The Last of England’ pintado por Ford Madox Brown en 1855, Birmingham Museums and Art Gallery.

Una familia de tres integrantes, con apenas lo imprescindible para el viaje, abandona su hogar. Huye de la persecución del rey tirano Herodes, quien ha ordenado masacrar a todos los bebés de dos años de Belén. Son Jesús, María y José en La huida a Egipto, el fresco que el pintor italiano Giotto realizó entre 1305 y 1306. La escena, que según el relato bíblico ocurrió hace más de 2.000 años, se ha repetido a lo largo de la historia hasta la actualidad. El arte, al igual que las personas, siempre está en movimiento. A partir de una selección de nueve obras propuestas por distintos expertos, este recorrido muestra los fenómenos migratorios y los desplazamientos humanos como detonantes de reflexiones en la creación artística.

El arte no es un reflejo de la migración, sostiene Manuel Borja-Villel, que fue director del Museo Reina Sofía entre 2008 y 2023. “Reflejar implica algo neutro, el arte cuestiona las estructuras a través de la cuales estas ideas perviven o se comunican”, reflexiona. Sostiene que los artistas contemporáneos abordan estos fenómenos migratorios desde “la historia que nunca existió, los documentos que no están o los testimonios que no hay”.

La necesidad de huir, el desarraigo o la travesía aparecen en obras de artistas contemporáneos, como la brasileña Aline Motta, que tratan la migración con videoinstalaciones. Más atrás en el tiempo se observa en piezas como el dibujo La Expulsión de los Moriscos (siglo XVII), de Vicente Carducho, o Emigrantes (1908), de Ventura Álvarez Sala. Para la doctora en Historia del Arte de la Universidad Complutense de Madrid Estrella de Diego Otero, Emigrantes representa, la escapatoria de la “propia muerte, además de la pobreza”.

Los desplazamientos han sido una constante en la historia. Pero no es hasta el siglo XIX cuando la movilidad humana se convierte en un tópico recurrente en la pintura, en vez de un detalle accesorio o una mera alegoría religiosa. Así lo afirma Manuela Mena, quien fue durante 17 años la jefa de conservación de pintura del siglo XVIII y de la obra de Goya en el Museo del Prado.

‘La huida a Egipto’, de Giotto (1305-1306)

  • El fresco, pintado en la Capilla Scrovegni en Padua (Italia), representa a la Virgen, San José y el Niño. No aparecen instalados en un nuevo hogar, sino en pleno trayecto. Avanzan para salvar la vida de Jesús. La profesora De Diego eligió esta pieza porque retrata “la migración representada como supervivencia”.

‘Descanso en la huida a Egipto’, de Caravaggio (1597)

  • Tres siglos más tarde, Caravaggio retomó el mismo relato y pintó el cuadro que hoy se encuentra en la Galería Doria Pamphilj (Roma). La doctora De Diego señala que si Giotto representa el movimiento y la huida, Caravaggio se detiene en la pausa y centra la obra en la travesía.

‘La expulsión de los moriscos’, de Vicente Carducho (1627)

  • Este dibujo preparatorio, conservado en el Museo del Prado de Madrid, fue realizado por Vicente Carducho hacia 1627 para el concurso convocado por la Corona que debía elegir la pintura destinada al Salón Nuevo del Alcázar de Madrid. Aunque la obra ganadora fue la de Velázquez, destruida en el incendio del Alcázar en 1734, el dibujo de Carducho ha llegado hasta nuestros días. Representa la expulsión de los moriscos desde el puerto de Denia, ordenada por Felipe III en 1609, uno de los mayores desplazamientos forzosos de la historia de España.

‘The Last of England’, de Ford Madox Brown (1855)

  • El tema se inspiró en la emigración del escultor Thomas Woolner, quien partió hacia los campos de oro de Australia en julio de 1852. La obra, que se encuentra en el Birmingham Museum and Art Gallery, retrata el fenómeno, en el que 369.000 emigrantes abandonaron Gran Bretaña en busca de fortuna al otro lado del mundo.

‘The Steerage’, de Alfred Stieglitz (1907)

  • Existen varios ejemplares de esta obra conservadas en distintos museos, entre ellos el Reina Sofía de Madrid y el J. Paul Getty Museum de Los Ángeles. La escena muestra a pasajeros de distintas clases sociales a bordo de un transatlántico con destino a Nueva York. La migración aparece representada como una experiencia atravesada por las jerarquías y las desigualdades sociales, que condicionan el viaje y continúan marcando la realidad de quienes se desplazan.

‘Emigrantes’, de Ventura Álvarez Sala (1908)

  • Hombres, mujeres y niños esperan el momento de embarcar rumbo a América. Con un estilo naturalista, Álvarez Sala retrata una escena cotidiana en el norte de España entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, la emigración a ultramar. Conservada en el Museo del Prado, la obra muestra la incertidumbre de quienes abandonan su tierra en busca de una vida mejor.

‘La jungla’, de Wifredo Lam (1942-1943)

  • Entre cañaverales y figuras híbridas, el artista cubano evoca la herencia africana del Caribe, las huellas de la esclavitud y la migración forzada. La obra, conservada en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, transforma ese pasado en una reflexión sobre la memoria cultural.

‘The Mapping Journey Project’, de Bouchra Khalili (2008-2011)

  • En esta serie de videoinstalaciones, la artista marroquí da voz a ocho personas que, empujadas por la inestabilidad política y las dificultades económicas, emprendieron travesías clandestinas a través del Mediterráneo. Sus testimonios reconstruyen las rutas de la migración contemporánea y reflejan la incertidumbre, el riesgo y la esperanza que acompañan la búsqueda de un futuro mejor. La obra forma parte de la colección del Museo de Arte Moderno de Nueva York.

‘El agua es una máquina del tiempo’, de Aline Motta (2023)

  • Es un proyecto que explora las intersecciones entre la literatura y las artes visuales. Se expuso por primera vez en 2023, en la 35ª Bienal de São Paulo, por la artista brasileña. A través de archivos familiares, viajes entre Brasil y África y la importancia del agua en la cosmología afrobrasileña, Motta reconstruye memorias dispersas durante siglos de migraciones y diásporas. Para Borja-Villel, la obra presenta “la idea del tiempo como una espiral que viaja al pasado para reconstruir la historia que nunca existió; de aquellos que desaparecieron durante las épocas del tráfico de esclavos”.

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