Si hoy fuera sábado 25 de julio yo pensaría antes que nada que es el día de Santiago-y-Cierra-España, ese símbolo preclaro de la xenofobia, esa manera tan cristiana de querer matar a los que no lo son: prioridad nacional con aureola. Pero también podría averiguar que el 25 de julio de 1978 nació en Inglaterra Louise Brown, la primera bebé-probeta, o el de 1943 cayó el gobierno fascista de Benito Mussolini, o el de 1814 circuló la primera locomotora a vapor de George Stephenson y empezaron los trenes. Y recordar que el 25 de julio de 2015 llegué a Madrid desde Barcelona con ganas de instalarme.
Si hoy fuera sábado 25 de julio yo pensaría antes que nada que es el día de Santiago-y-Cierra-España, ese símbolo preclaro de la xenofobia, esa manera tan cristiana de querer matar a los que no lo son: prioridad nacional con aureola. Pero también podría averiguar que el 25 de julio de 1978 nació en Inglaterra Louise Brown, la primera bebé-probeta, o el de 1943 cayó el gobierno fascista de Benito Mussolini, o el de 1814 circuló la primera locomotora a vapor de George Stephenson y empezaron los trenes. Y recordar que el 25 de julio de 2015 llegué a Madrid desde Barcelona con ganas de instalarme. Seguir leyendo
Si hoy fuera sábado 25 de julio yo pensaría antes que nada que es el día de Santiago-y-Cierra-España, ese símbolo preclaro de la xenofobia, esa manera tan cristiana de querer matar a los que no lo son: prioridad nacional con aureola. Pero también podría averiguar que el 25 de julio de 1978 nació en Inglaterra Louise Brown, la primera bebé-probeta, o el de 1943 cayó el gobierno fascista de Benito Mussolini, o el de 1814 circuló la primera locomotora a vapor de George Stephenson y empezaron los trenes. Y recordar que el 25 de julio de 2015 llegué a Madrid desde Barcelona con ganas de instalarme.
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