El mes de julio ya ha llegado y lo hace acompañado de unas altas temperaturas que amenazan con no dar tregua durante toda la temporada estival. Es por ello que Matadero se erige, por segunda edición consecutiva, como un refugio climático al que el pasado año acudieron más de 11.000 personas. La exposición American Latinos 1935-1945 organizada por la Casa de América o un taller de fanzine en Villaverde también emergen como alternativas para quienes busquen resguardarse del calor y disfrutar de la cultura.
Las fiestas de Tetuán y San Blas, un refugio climático en Matadero y una selección de retratos en Casa de América son algunas de las actividades más destacadas
El mes de julio ya ha llegado y lo hace acompañado de unas altas temperaturas que amenazan con no dar tregua durante toda la temporada estival. Es por ello que Matadero se erige, por segunda edición consecutiva, como un refugio climático al que el pasado año acudieron más de 11.000 personas. La exposición American Latinos 1935-1945 organizada por la Casa de América o un taller de fanzine en Villaverde también emergen como alternativas para quienes busquen resguardarse del calor y disfrutar de la cultura.
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