Christian Dior describió la moda como sueño embrujado por vestidos. La obra de Isabella Benshimol (1994, Caracas) parece situarse justo después, cuando ese sueño ya pasó y queda la ropa tirada. Una camiseta en el suelo, una toalla húmeda, un tanga. Ropa después del cuerpo. Todo empezó con un accidente doméstico: “Una camiseta que se cayó en la bañera. Al verla mojada, entendí que esa forma ya tenía algo. Ahí me di cuenta de que con la escultura tradicional hay demasiado control para mí.”
Christian Dior describió la moda como sueño embrujado por vestidos. La obra de Isabella Benshimol (1994, Caracas) parece situarse justo después, cuando ese sueño ya pasó y queda la ropa tirada. Una camiseta en el suelo, una toalla húmeda, un tanga. Ropa después del cuerpo. Todo empezó con un accidente doméstico: “Una camiseta que se cayó en la bañera. Al verla mojada, entendí que esa forma ya tenía algo. Ahí me di cuenta de que con la escultura tradicional hay demasiado control para mí.” Seguir leyendo
Christian Dior describió la moda como sueño embrujado por vestidos. La obra de Isabella Benshimol (1994, Caracas) parece situarse justo después, cuando ese sueño ya pasó y queda la ropa tirada. Una camiseta en el suelo, una toalla húmeda, un tanga. Ropa después del cuerpo. Todo empezó con un accidente doméstico: “Una camiseta que se cayó en la bañera. Al verla mojada, entendí que esa forma ya tenía algo. Ahí me di cuenta de que con la escultura tradicional hay demasiado control para mí.”
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