Claudia Curiel: “El gesto del canciller estuvo muy bien. Hay una promoción vibrante de artistas mexicanos en España”

Hasta llegar a las palabras del ministro de Exteriores español, reconociendo la “injusticia y el dolor” provocados durante la Conquista, antes hubo todo un trabajo coordinado minuciosamente, un camino en el que la Secretaría de Cultura mexicana ha tenido mucho que ver. El gesto el año pasado del canciller, José Manuel Albares, que sirvió para destensar una relación diplomática prácticamente rota desde la polémica carta en 2019 del expresidente Andrés Manuel López Obrador pidiendo un gesto de perdón al Rey Felipe VI, no solo tuvo como escenario una imponente exposición arqueológica en Madrid sobre las mujeres indígenas. Apenas unas semanas antes, la secretaria de Cultura, Claudia Curiel, había enviado un mensaje premonitorio en un evento de la UNESCO en Barcelona que fue abonando el terreno.

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 La Secretaria de Cultura recibe a EL PAÍS para repasar los hitos de su año largo en el cargo y dar más detalles sobre el episodio de diplomacia cultural que destensó la relación con el Gobierno español  

Hasta llegar a las palabras del ministro de Exteriores español, reconociendo la “injusticia y el dolor” provocados durante la Conquista, antes hubo todo un trabajo coordinado minuciosamente, un camino en el que la Secretaría de Cultura mexicana ha tenido mucho que ver. El gesto el año pasado del canciller, José Manuel Albares, que sirvió para destensar una relación diplomática prácticamente rota desde la polémica carta en 2019 del expresidente Andrés Manuel López Obrador pidiendo un gesto de perdón al Rey Felipe VI, no solo tuvo como escenario una imponente exposición arqueológica en Madrid sobre las mujeres indígenas. Apenas unas semanas antes, la secretaria de Cultura, Claudia Curiel, había enviado un mensaje premonitorio en un evento de la UNESCO en Barcelona que fue abonando el terreno.

Desde su luminoso despacho al sur de la capital, Curiel recibe a EL PAÍS para repasar su año largo en el cargo, dar más detalles de aquel episodio de diplomacia cultural y detenerse en alguno de los últimos hitos de su gestión. Como el paquete de reformas para impulsar el cine o la recientemente inaugurada exposición de la Colección Gelmán. El acervo, uno de los más potentes del arte moderno mexicano y protegido en parte por una férrea ley de patrimonio, ha estado en el ojo del huracán durante las últimas semanas. Tras su polémica cesión a la Fundación Santander, desde sectores del mercado del arte se han sucedido las críticas por una supuesta falta de transparencia por parte del Gobierno.

Pregunta. ¿Cuál fue la implicación de su Secretaría en la escenificación del ministro de Exteriores español?

Respuesta. En cuanto llegamos a la Secretaría, hace un año y cuatro meses, me reuní con el ministro español de Cultura. Y la presidenta nos había pedido ir pensando en exposiciones relevantes y reivindicatorias de lo que para este Gobierno es muy importante, nuestras raíces originarias, y ponerlas como parte fundamental de lo que hoy somos.

P. Y ahí surge la exposición en Madrid.

R. Platicamos con el ministro español que sería interesante llevar una exposición con un perfil de arqueología reivindicando todo esto y siempre estuvieron abiertos y en coordinación. Se fue trabajando en distintos frentes, esto nos lo pidió la presidenta desde el día uno. El embajador en España también empezó a mover cosas en Madrid, y se articuló algo que fue muy grande y muy significativo, pero todo vino después de todo ese trabajo. Luego yo tuve la oportunidad de ir a la Conferencia Mundial de la UNESCO sobre Políticas Culturales y Desarrollo Sostenible (Mondiacult) y seguimos trabajando en esa línea. Fue toda una evolución. Ya después vinieron los gestos de la Cancillería española en ese sentido.

P. Digamos que no les tomó por sorpresa las palabras del canciller.

R. Hay una postura muy clara de la presidenta y del expresidente sobre eso. Nuestro trabajo cultural es reivindicar nuestras raíces. En ese sentido, mi postura fue la misma en Mondiacult. Hablé de la relevancia del perdón para nuestro país en esos mismos términos.

Claudia Sheinbaum muestra un video de José Manuel Albares, en la conferencia de Palacio Nacional, el 31 de octubre de 2025.

P. Fueron preparando el terreno.

R. Yo fui a hacer lo mío. En mi discurso en Mondiacult hay algo sobre cómo el gobierno mexicano ha pedido perdón por las afrentas del pasado y cómo eso supone un fortalecimiento de la democracia. En ese discurso se puede ver cómo tenemos una visión muy clara y de trabajo coordinado cultural.

P. ¿Qué le pareció la fórmula del canciller?

R. Estuvo muy bien.

P. En los últimos años ha habido un desembarco de gestores culturales mexicanos, particularmente en Madrid. En el Museo Reina Sofía, en el Centro Cultural Conde Duque, en el Festival de Otoño. ¿Eso también está ayudando a tender esos puentes diplomáticos, culturales y de empatía?

R. Siempre ha habido, pero sí, ahorita hay una circulación importante de gestores. A todos los conozco y los respeto mucho. Hay muy buena interlocución. Hay una promoción vibrante de artistas mexicanos, de muchos frentes: contemporáneos, experimentales, lo que habla de México no solo desde lo tradicional, sino de lo que somos hoy como mexicanos en todos los frentes.

P. La cesión de la Colección Gelman ha provocado una fuerte polvareda. ¿Por qué tardaron tanto en dar detalles?

R. Nosotros hicimos una nota informativa cuando la Fundación Santander anunció la cesión, donde se aclararon los términos. Pero para nosotros era muy importante esperar a nuestra agenda con una exposición que nos tomó mucho tiempo y esfuerzo de gestión y que es muy relevante en México. Después de casi 20 años, el público mexicano puede disfrutar la colección en un museo público. Además, tampoco queríamos entrar en la polémica, porque nunca va a acabar. La realidad es que se va a exponer primero en México y que su bodega está aquí y los coleccionistas siguen siendo mexicanos.

P. ¿Cuándo empezaron las negociaciones para la exposición?

R. Desdequellegamos empezamos a trabajar con la vocación pública que tiene esa colección, para que primero se expusiera en México. A nosotros nos tocó recibir una colección que ya estaba en manos de la familia Zambrano. Y todo está en orden. Ya lo comentamos varias veces. Lo que pasa es que, evidentemente, siendo una colección tan importante, con una de las artistas más cotizadas en el mundo (Frida Kahlo), pues se arma un revuelo. Pero todo está clarísimo.

P. El plazo de regreso de las obras de la colección protegidas por la ley de Patrimonio es de cinco años. ¿No excede el habitual de uno o dos años?

R. Todoestá en regla. El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) tiene la facultad por la ley de autorizar y revisar las salidas y en eso es en lo que se está trabajando. La bodega está acá. Es buscar el hilo negro cuando no hay nada más que buenas noticias: es una colección privada con vocación pública. Eso es muy importante. Los coleccionistas hicieron un esfuerzo para hacerla pública y va a regresar. Es una colección que vive en México y que itinera como cualquier otra colección del mundo.

P. Una pregunta recurrente es por qué no la compró el Estado mexicano.

R. Pues empecemos por preguntarles también a los directores pasados. Porque todo el mundo dice: “Es que no la compraron”. Pues es que nadie la compró antes. Pero parece que antes todos fueron héroes y ahora todo está mal. A nosotros lo que nos toca es hacerla pública.

P. Es un caso muy emarañado.

R. Siempre con una colección así de importante, con herencias importantes, siempre existe ese halo de misterio. Pero cuando son colecciones privadas, el Estado no tiene nada que meterse ahí. No puedes obligar al vendedor.

P. Fuentes del mercado piden más incentivos fiscales y un entramado legal más claro. Algo como lo que han hecho recientemente con el cine.

R. Vamos por partes. Ahorita lo que anunciamos fue algo que llevamos más de un año trabajando. Hay muchos frentes, muchos ecosistemas, distintas disciplinas, muchas cosas que actualizar y fortalecer.

P. La presidenta no era muy partidaria de la fórmula de los incentivos fiscales para el cine. ¿La convenció Salma Hayek? ¿Cuál fue el encaje final?

R. Lo primero que le presenté a la presidenta en el campo del cine, además de que había que actualizar la ley, fue un plan de incentivos. Yo trabajé en varios festivales de cine, conozco muy bien a la comunidad, que lleva pidiendo esos incentivos desde hace tiempo. Todo esto tiene un trabajo técnico, tuvo reuniones con productores. Después, Salma también se le recordó y le dijo que había mucho interés. Es decir, no es que viniera Salma e hiciéramos un decreto en 15 días.

Claudia Curiel, Salma Hayek y Claudia Sheinbaum en Ciudad de México, el 15 de febrero.

P. La fueron convenciendo.

R. La presidenta tiene esa mente estructurada, brillante, y hay que entregarle un trabajo técnico. Ese trabajo lo desarrollamos hablando con muchísima gente, viendo cómo se hacía en otros países. Y a la par fuimos trabajando la ley de cine y otras muchas iniciativas técnicas. Todo ese trabajo es el que se fue articulando. Estamos presentando una política integral de cine desde la formación, la gratuidad de la escuela de cine, la ampliación del Centro de Capacitación Cinematográfica y la apertura de la Cineteca Chapultepec, la ley de cine, incrementamos el presupuesto del Imcine un 25% y el del Eficine otro 18%. El incentivo es parte de un paquete integral. No fue por generación espontánea o porque Salma lo pidió y apareció. Es una visión de gobierno.

P. ¿Está el sector cultural un poco menos enojado que en el sexenio anterior?

R. Yo no soy la vocera de la comunidad cultural. Lo que hemos hecho es buscar interlocutores muy cercanos, que vengan de ese gremio, que tengan visión de gobierno para recoger la información de la comunidad.

P. No llega un poquito tarde, porque digamos que las grandes producciones de Hollywood llevan tiempo yéndose a rodar al Reino Unido o a Irlanda.

R. No hay un país como México en cuanto a diversidad de locaciones. Está al lado de Estados Unidos. Tenemos un capital humano impresionante, no solo directores y actores, también a nivel técnico.

P. Este sexenio no está tan volcado como el anterior en las culturas populares.

R. Los proyectos emblemáticos de la administración pasada son muy importantes. El Encuentro de Arte Textil de los Derechos Colectivos, que trabaja contra la apropiación de las grandes marcas, lo hemos fortalecido. La presidenta impulsó un proyecto integral donde el Fonart ahora da créditos a las artesanas y ayudamos a la comercialización. Además, generamos una unidad nueva en la secretaría que se llama la Unidad de Patrimonio Vivo e Interculturalidad. Estamos retomando y fortaleciendo el tema de educación comunitaria. El año pasado crecimos un 70% esas escuelas comunitarias. Entonces, eso no lo hemos abandonado.

P. Pero está más balanceado.

R. Simplemente estamos haciendo visible un ecosistema amplio, pero no estamos cambiando de visión, no estamos abandonando el proyecto de la administración pasada.

P. A pesar de que el presupuesto no ha crecido.

R. Es que el presupuesto es un mito. La gente luego lo lee mal, dice “se redujo”. Lo que hay que ver es cómo se gasta. Recordemos que el Proyecto Chapultepec se terminó en la Administración pasada. Y que este año realmente no invertimos en esas grandes infraestructuras. Todo ese presupuesto ya no fue para obra. Fue para las escuelas, para apoyos a la creación, convocatorias. El diseño presupuestal también es una narrativa.

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