Casa Fornasetti: 1.100 metros cuadrados de ‘horror vacui’ y templo creativo

Algunas casas no pueden escapar de las fiestas que se han celebrado en ellas. Durante años el Salone del Mobile de Milán se ha cerrado con un sarao en la mansión que ocupa la familia Fornasetti desde finales del XIX en el barrio de Città Studi. “El evento dentro del evento”, decía la prensa para calentar el ambiente. Si la lista de invitados era la más deseada de la ciudad, la de espera era agónica. Nadie cancelaba y los invitados se multiplicaban como los panes y los peces en la puerta de la legendaria mansión. Pero este año Barnaba Fornasetti (Milán, 75 años), anfitrión y DJ residente del jolgorio, recibe a El País Semanal con el jardín en obras a poco menos de una semana del Salone, la gran cita del interiorismo. “Este año no hay fiesta”, anuncia. “Se nos ha ido de las manos, en la última éramos más de 1.000 personas, había gente en mi habitación y hasta en mi cama. La fiesta estaba poniendo la casa en peligro”, explica despacio, sin levantar la voz. Así que, al menos en esta edición, Casa Fornasetti no recibe.

Seguir leyendo

 Algunas casas no pueden escapar de las fiestas que se han celebrado en ellas. Durante años el Salone del Mobile de Milán se ha cerrado con un sarao en la mansión que ocupa la familia Fornasetti desde finales del XIX en el barrio de Città Studi. “El evento dentro del evento”, decía la prensa para calentar el ambiente. Si la lista de invitados era la más deseada de la ciudad, la de espera era agónica. Nadie cancelaba y los invitados se multiplicaban como los panes y los peces en la puerta de la legendaria mansión. Pero este año Barnaba Fornasetti (Milán, 75 años), anfitrión y DJ residente del jolgorio, recibe a El País Semanal con el jardín en obras a poco menos de una semana del Salone, la gran cita del interiorismo. “Este año no hay fiesta”, anuncia. “Se nos ha ido de las manos, en la última éramos más de 1.000 personas, había gente en mi habitación y hasta en mi cama. La fiesta estaba poniendo la casa en peligro”, explica despacio, sin levantar la voz. Así que, al menos en esta edición, Casa Fornasetti no recibe. Seguir leyendo  

Algunas casas no pueden escapar de las fiestas que se han celebrado en ellas. Durante años el Salone del Mobile de Milán se ha cerrado con un sarao en la mansión que ocupa la familia Fornasetti desde finales del XIX en el barrio de Città Studi. “El evento dentro del evento”, decía la prensa para calentar el ambiente. Si la lista de invitados era la más deseada de la ciudad, la de espera era agónica. Nadie cancelaba y los invitados se multiplicaban como los panes y los peces en la puerta de la legendaria mansión. Pero este año Barnaba Fornasetti (Milán, 75 años), anfitrión y DJ residente del jolgorio, recibe a El País Semanal con el jardín en obras a poco menos de una semana del Salone, la gran cita del interiorismo. “Este año no hay fiesta”, anuncia. “Se nos ha ido de las manos, en la última éramos más de 1.000 personas, había gente en mi habitación y hasta en mi cama. La fiesta estaba poniendo la casa en peligro”, explica despacio, sin levantar la voz. Así que, al menos en esta edición, Casa Fornasetti no recibe.

Seguir leyendo

 EL PAÍS

Interesante

  • Cap a una teoria catalana del retorn d’obres en els museus

  • El expolio del Museo del Prado, el expolio de España

  • Sexo duro en la alfombra roja: cómo el look ‘sado’ conquistó Hollywood

  • Els espais de Petrarca